Si tenés una empresa en Paraguay y ya usás inteligencia artificial —o estás por hacerlo—, la pregunta llegó antes que la ley: ¿qué podés y qué no podés hacer con IA? La respuesta corta es que Paraguay todavía no tiene una ley específica, pero la dirección ya está marcada: hay un proyecto avanzando en el Senado y la Corte Suprema ya puso reglas puertas adentro. Acá va, en criollo, qué se está cocinando y qué conviene que hagas hoy para no quedar a contramano.
A mediados de 2026, Paraguay no tiene una ley de inteligencia artificial vigente, pero sí un proyecto de ley en el Senado —impulsado por su presidente, Basilio “Bachi” Núñez— que regula el desarrollo y uso de la IA con un enfoque basado en riesgos, acompañado por el MITIC y todavía en etapa de discusión. En paralelo, la Corte Suprema de Justicia ya aprobó la Resolución N° 12.677, que fija directrices para el uso de IA en el Poder Judicial.
Para una empresa, la señal es clara: la ley que viene va a exigir supervisión humana, transparencia y trazabilidad sobre lo que decide la IA. Lo sensato es no esperar: armar desde ya una gobernanza mínima —inventariar los usos, clasificarlos por riesgo, definir dónde valida una persona y cuidar los datos— que hoy es buena práctica y mañana será obligación.
Soy consultor de IA certificado por Anthropic y acompaño a empresas de Argentina y la región a implementar IA con cabeza: que sirva al negocio y, al mismo tiempo, quede prolija ante lo que la regulación va a pedir. Paraguay está en un momento interesante —la ventana en la que las empresas que se ordenan primero corren con ventaja—, así que vamos por partes.
¿Está regulada la inteligencia artificial en Paraguay hoy?
No, todavía no hay una ley general de IA en vigencia. Pero decir “no está regulada” y quedarse tranquilo es un error, por dos motivos. Primero, porque la IA ya cae bajo normas que existen: protección de datos personales, defensa del consumidor, responsabilidad civil, propiedad intelectual. Segundo, porque el marco específico está a la vuelta de la esquina y se ve venir con bastante claridad. Hoy conviven tres piezas que marcan el rumbo:
- La Ley 7593 de Protección de Datos Personales, promulgada el 27 de noviembre de 2025, que no nombra la inteligencia artificial en ninguna parte y aun así es la norma que hoy alcanza a casi cualquier uso empresarial de IA, porque casi todo uso implica tratar datos de personas.
- El proyecto de ley en el Senado, que ordena la IA por niveles de riesgo y todavía está en discusión y socialización con actores técnicos.
- La Resolución N° 12.677 de la Corte Suprema, que ya rige para el uso de IA dentro del Poder Judicial y funciona como un anticipo de criterio: la IA asiste, la persona decide.
De las tres, la única que ya obliga es la 7593. Su autoridad de aplicación —la ANPDP, que funciona bajo la órbita del MITIC— puede sancionar por vía administrativa, sin pasar por la justicia, con multas medidas en jornales mínimos. La vigencia plena llega en noviembre de 2027, así que la ventana para ordenarse está abierta ahora. Lo desarrollo en detalle en qué le exige la Ley 7593 a una empresa que usa IA en Paraguay.
A esto se suma el rol del MITIC (Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación), que viene acompañando el debate y empujando un uso “responsable y ético” de la IA, con la lógica de que el país no puede quedar rezagado frente a una transformación que ya redefine economías y mercados laborales. En una frase: la ley no llegó, pero el consenso de hacia dónde va, sí.
El proyecto de ley de IA: qué propone y quién lo impulsa
El proyecto que más traccionó lo impulsó Basilio “Bachi” Núñez, presidente del Senado. Su lógica es la misma que adoptó Europa y que Chile tiene muy avanzada en el Congreso: regular según el riesgo de cada uso, no la tecnología en abstracto. No es lo mismo un chatbot que responde preguntas frecuentes que un sistema que decide a quién se le da un crédito; el proyecto pide obligaciones proporcionales a ese riesgo. Sus ejes principales:
| Eje del proyecto | Qué implica para tu empresa |
|---|---|
| Categorización por riesgo | Vas a tener que saber en qué categoría cae cada uso de IA que tenés. La mayoría de los usos de una pyme serán de riesgo bajo o limitado. |
| Derechos de las personas afectadas | Quien es evaluado o atendido por un sistema de IA tiene derechos. Habrá que poder explicar y, en ciertos casos, dar recurso a una revisión humana. |
| Responsabilidad civil | Si la IA de tu empresa causa un daño, hay un responsable. No alcanza con “lo decidió el sistema”. |
| Reporte de incidentes graves | Ciertos fallos deberán reportarse. Conviene tener registro de qué hace cada sistema y cómo. |
| Supervisión, fiscalización y sanciones | Habrá un órgano que controla y sanciones administrativas por incumplir. La trazabilidad deja de ser opcional. |
Los principios que ordenan todo son cuatro: transparencia, ética, protección de los derechos humanos y control humano sobre las decisiones. Si te suena parecido a lo que se discute en Argentina, es porque toda la región se mueve en la misma dirección; lo conté en detalle en usar IA en una pyme cuando todavía no está regulada.
La Resolución 12.677 de la Corte Suprema (y por qué te importa)
Mientras el Congreso debate, el Poder Judicial ya se movió. La Corte Suprema de Justicia aprobó la Resolución N° 12.677, que establece una política para el uso de sistemas de inteligencia artificial dentro del Poder Judicial, con directrices aplicables a magistrados y funcionarios. Su columna vertebral es una sola idea, y es la que conviene copiar:
La IA sirve de apoyo a la labor de los operadores judiciales, sin sustituir la intervención humana en la toma de decisiones.
¿Por qué te importa si no tenés nada que ver con tribunales? Porque marca el criterio de gobernanza que el Estado paraguayo considera correcto, y es exactamente el que la ley general va a pedirle a las empresas: la IA propone, ordena y acelera; la persona revisa y decide lo que tiene consecuencias. Si tu empresa adopta hoy ese principio —“ninguna decisión sensible se ejecuta sin que un humano la valide”—, llegaste a la ley con la tarea hecha.
¿Qué debería hacer tu empresa antes de que llegue la ley?
La peor estrategia es esperar la ley para recién ahí ordenarse: te agarra corriendo y frenando proyectos. La mejor es armar una gobernanza mínima de IA ahora, que casi en su totalidad ya es buena práctica. Cinco pasos concretos:
- Inventariá dónde usás IA. Chatbots, generadores de texto, análisis de datos, herramientas de recursos humanos. No podés gobernar lo que no tenés mapeado.
- Clasificá cada uso por riesgo. Preguntate: ¿este sistema toma o influye en decisiones sobre personas (contratación, crédito, salud, precios)? Si sí, es de riesgo alto y necesita más controles.
- Definí los puntos de control humano. En qué decisiones una persona valida antes de que se ejecuten. Es el corazón de la Resolución 12.677 y de la ley que viene.
- Cuidá los datos personales. Qué dato entra a cada herramienta, con qué permisos y con qué proveedor. Acá se cruza la protección de datos, que ya es exigible.
- Dejá registro. Trazabilidad de qué sistema decidió qué y con qué datos. Cuando la ley pida reportar incidentes, vas a agradecer haber anotado.
Ninguno de estos pasos frena la adopción; al contrario, la hace más prolija y más fácil de defender ante tu directorio. Es el mismo espíritu con el que armo una implementación de IA por fases — primero orden, después velocidad.
¿Y las pymes paraguayas? ¿Esto las complica?
Menos de lo que se teme. El enfoque de riesgos juega a favor de las empresas chicas: la mayoría de los usos típicos de una pyme —un asistente de atención al cliente, resúmenes, borradores, análisis de ventas— caen en riesgo bajo o limitado, donde las obligaciones son livianas y giran sobre todo alrededor de la transparencia: avisar cuando alguien está interactuando con una IA y no con una persona.
La línea roja para una pyme es corta y de sentido común: no usar IA para decidir sola sobre personas en temas sensibles sin una revisión humana. Si respetás eso y tenés tu inventario en orden, la ley que viene no debería asustarte. De hecho, la mejor forma de prepararse para regular es simplemente implementar bien: el mismo paso a paso que uso en cómo implementar IA en una pyme deja a la empresa alineada con la gobernanza casi sin esfuerzo extra.
Yguazú Digital: ¿qué cambia para tu empresa el data center de IA con Taiwán?
Actualización del 23 de septiembre de 2026: en septiembre la conversación sobre IA en Paraguay se movió de la ley a la infraestructura. El proyecto se llama Yguazú Digital y el MITIC lo describe como una iniciativa binacional entre Paraguay y Taiwán para desarrollar infraestructura soberana de inteligencia artificial y computación avanzada. Lo que está confirmado hasta hoy:
- El origen. El Gobierno firmó en mayo, en Taipéi, un memorando de entendimiento con Taiwán para construir el centro de datos. Según ABC Color, se ubicaría en Chaco'i, departamento de Presidente Hayes.
- La escala. La estimación del Gobierno, citada por ABC Color, es una primera fase de 10 MW con una inversión de entre USD 200 y 300 millones. Como referencia de lo que implicaría crecer, la misma nota calcula USD 3.000 millones para un centro de 100 MW y USD 30.000 millones para uno de 1.000 MW.
- El foro. El 11 de septiembre, en el Banco Central del Paraguay, el presidente Santiago Peña y el ministro del MITIC, Gustavo Villate, participaron del III Foro Tecnológico Taiwán-Paraguay, organizado por la Universidad Politécnica Taiwán-Paraguay (UPTP) y la Embajada de Taiwán.
- Nueva York. El 22 de septiembre Peña habló en el Diálogo Presidencial sobre IA del BID y, en la misma gira, se reunió con Yun Lin Huang, secretario general del TaiwanICDF, para avanzar con Yguazú Digital.
Lo que no está confirmado en fuentes oficiales recientes: la fecha en que el centro empezaría a operar, cómo se reparte el financiamiento entre los dos países y qué empresas tecnológicas participarían. Hoy es un proyecto en negociación entre gobiernos, no un servicio que una empresa pueda contratar.
Mi lectura para una empresa paraguaya que quiere usar IA con datos de clientes o socios: no esperes a Yguazú Digital para ordenarte. Los proveedores que existen hoy (Claude, Gemini, ChatGPT en sus planes empresariales) ya ofrecen contratos que no usan tus datos para entrenar y controles de retención. Lo que te pide la 7593 es documentar esa elección. Te lo explico paso a paso en la guía de la Ley 7593 aplicada a la IA. Si el data center se concreta, vas a poder evaluar mover ahí los procesos más sensibles con la casa ya ordenada.
Preguntas frecuentes.
Todavía no hay una ley de IA vigente en Paraguay a mediados de 2026. Hay un proyecto de ley en el Senado —impulsado por su presidente, Basilio "Bachi" Núñez— que regula el desarrollo y uso de sistemas de inteligencia artificial con un enfoque basado en riesgos, y que está en etapa de socialización y discusión técnica, acompañado por el MITIC. En paralelo, la Corte Suprema de Justicia ya aprobó la Resolución N° 12.677, que fija directrices para el uso de IA dentro del Poder Judicial. O sea: la ley general de IA todavía no existe, pero la dirección regulatoria ya está marcada. Ojo con una confusión frecuente: sí está vigente la Ley 7593 de Protección de Datos Personales, que no menciona la inteligencia artificial y aun así alcanza a casi cualquier uso empresarial de IA, porque casi todo uso implica tratar datos de personas.
El proyecto ordena la IA por niveles de riesgo y establece derechos para las personas afectadas por sistemas de IA, disposiciones administrativas, responsabilidad civil, códigos de buenas prácticas, la obligación de reportar incidentes graves y mecanismos de supervisión y fiscalización, con sanciones administrativas para el incumplimiento. Sus principios rectores son transparencia, ética, protección de derechos humanos y control humano sobre las decisiones tecnológicas. Para una empresa, la señal es clara: la ley va a exigir trazabilidad y supervisión humana sobre lo que decide la IA.
Son dos normas distintas y conviene no mezclarlas. La Ley 7593, de protección de datos personales, ya fue promulgada y regula cómo se tratan los datos de las personas, sin nombrar a la inteligencia artificial en ningún artículo; el proyecto de ley de IA, en cambio, todavía está en discusión en el Senado y apunta a ordenar los sistemas de IA por niveles de riesgo. En la práctica se superponen: si tu empresa usa IA sobre datos de clientes, empleados o proveedores, hoy ya te aplica la 7593 aunque la ley de IA no exista todavía. Ordenarse por la 7593 es, además, la mejor preparación para lo que la ley de IA va a pedir después.
Es la resolución con la que la Corte Suprema de Justicia de Paraguay aprobó una política para el uso de sistemas de inteligencia artificial dentro del Poder Judicial. Fija directrices aplicables a magistrados y funcionarios, y su eje es que la IA sirve de apoyo a la labor judicial sin sustituir la intervención humana en la toma de decisiones. Aunque aplica al ámbito judicial, marca un criterio que las empresas harían bien en adoptar de forma anticipada: la IA asiste, la persona decide.
No conviene esperar a la ley para ordenarse. Lo sensato es armar desde ya una gobernanza mínima: inventariar dónde se usa IA en la empresa, clasificar esos usos por riesgo, definir en qué decisiones un humano valida antes de ejecutar, cuidar los datos personales que se cargan y dejar registro de las decisiones automatizadas. Casi todo lo que el proyecto anticipa (supervisión humana, trazabilidad, protección de datos) es buena práctica hoy y evita tener que reordenar todo a las corridas cuando la ley entre en vigencia.
Comparte el espíritu: un enfoque basado en riesgos, con obligaciones proporcionales al nivel de peligro de cada uso, más énfasis en supervisión humana, transparencia y protección de derechos. Es la misma familia conceptual del Reglamento de IA europeo y del proyecto chileno, que en la región marca el estándar. La diferencia práctica es de madurez: en Europa ya rige, en Chile está muy avanzado en el Congreso y en Paraguay todavía es un proyecto en discusión. Pero para una empresa que opera en varios países, alinearse al criterio de riesgos hoy la deja preparada para las tres.
Yguazú Digital es la iniciativa binacional entre Paraguay y Taiwán para construir un data center soberano de inteligencia artificial, que según ABC Color se ubicaría en Chaco'i (Presidente Hayes), con una primera fase de 10 MW y una inversión estimada por el Gobierno de entre USD 200 y 300 millones. En septiembre de 2026 se discutió en el III Foro Tecnológico Taiwán-Paraguay y en la gira del presidente Peña por Nueva York, pero sigue siendo un proyecto en negociación, sin fecha de operación confirmada. Para una empresa no cambia nada todavía: la Ley 7593 de datos personales aplica igual, con o sin data center local. Si el centro se concreta, podría simplificar las transferencias internacionales de datos, que hoy son inevitables al usar IA en la nube.
Menos de lo que se teme, si se ordenan a tiempo. El enfoque de riesgos implica que la mayoría de los usos de una pyme —un asistente para atención al cliente, resúmenes, borradores, análisis de datos— caen en categorías de riesgo bajo o limitado, con obligaciones livianas (sobre todo transparencia: avisar cuando se interactúa con una IA). Lo que sí conviene es no usar IA para decisiones sensibles sobre personas sin supervisión humana. Una pyme que arma su gobernanza mínima ahora llega a la ley sin sobresaltos y, de paso, implementa mejor.
Conclusión: la ventaja es de quien se ordena primero.
Paraguay está en el momento en que la regulación de IA dejó de ser una hipótesis y pasó a ser una cuestión de tiempo. El proyecto de ley marca el rumbo — enfoque de riesgos, supervisión humana, transparencia— y la Resolución 12.677 ya lo puso en práctica dentro del Estado. La empresa que entiende esto no espera: arma su gobernanza mínima ahora, sigue implementando y llega a la ley con la casa en orden, mientras la competencia recién empieza a preguntarse qué hacía con sus datos.
Si querés ordenar el uso de IA en tu empresa paraguaya —mapear los usos, clasificar riesgos y montar los controles sin frenar los proyectos que ya funcionan—, hablemos. También hacemos capacitación in-company para que tu equipo entienda qué puede y qué no puede hacer con IA, con casos propios y con la regulación de la región sobre la mesa.
Última actualización: · Versión 1.2 · Fuentes: BACN — Ley N° 7593/2025, Senado de Paraguay — proyecto que regula la IA, Poder Judicial — Resolución 12.677 y MITIC (2025–2026). Actualización del 23 de septiembre de 2026 sobre Yguazú Digital: MITIC — III Foro Tecnológico Taiwán-Paraguay, MITIC — agenda en Nueva York, La Nación, Última Hora y ABC Color. Análisis y opinión: Diego Ceredi, consultor de IA certificado por Anthropic.

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